A la hora de contratar un jardinero, te contamos resumidamente las líneas clave importantes para que todo vaya bien en el futuro, y no haya ningún tipo de problema:
Asesoramiento: la principal razón, contar con alguien de confianza, con resultados contrastados y dejarse asesorar.
Riego: sistemas automáticos y que proporcionen a cada planta el agua que necesita y según la estación del año en la que se encuentre.
Control de plagas: básico para evitar problemas, aplicando herbicidas o productos concretos que tienen como principal objetivo prevenirlas y en consecuencia, evitar que destrocen el jardín.
Abonos: siempre se adquirirán los materiales a un coste más bajo que un particular.
Malas hierbas: imprescindible para conservar el buen estado y aspecto de tu jardín: aportará al espacio una sensación de mayor limpieza.
Contrato: claro y sencillo: fija condiciones sin ambigüedades para que todos los implicados tengan claro responsabilidades y hasta dónde llega el trabajo encargado y no haya sorpresas.